Poder colectivo, resistencia y esperanza
- Fundación Camino Vital

- 28 feb
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Celebramos con esperanza y determinación el acuerdo del gobierno español en enero de 2026 para la regularización extraordinaria de cerca de medio millón de personas que han migrado y permanecen en el país en situación irregular. Grupos de base lideraron una demanda social urgente y sostenida. Recogieron más de 700.000 firmas con la campaña Regularización Ya, lo que sustenta democráticamente la Iniciativa Legislativa Popular (ILP).
Esta iniciativa responde a una cuestión de derechos humanos ya que la irregularidad “supone una condena a la explotación laboral, la invisibilidad frente a las instituciones, la desprotección legal o la exclusión de facto de servicios públicos esenciales” (Congreso de los Diputados, 2023). Como señaló el ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, “España es una de las economías de más rápido crecimiento de la eurozona [...] si nos fijamos en el caso español, nuestra experiencia con la inmigración ha sido positiva” (Euronews, 2026). Sin embargo, durante años, cientos de miles de personas han contribuido a España desde la sombra, la incertidumbre y la vulnerabilidad. Por esto, esta decisión es, ante todo, un acto de reparación y de reconocimiento de una realidad social y económica existente. Igualmente, toda la sociedad se beneficia, en un primer nivel, por el incremento de la recaudación fiscal.
Además de la reivindicación de los derechos de las personas que migran, este logro de la sociedad civil organizada visibiliza las contribuciones positivas de tantas personas en movilidad, desmontando narrativas falsas, prejuicios y discursos de odio.
Nuestra esperanza es que este paso de la sociedad española sea modelo para una cultura del encuentro que promueva un mundo más solidario y fraterno.


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