Tender puentes y construir caminos en lugar de cavar zanjas
- Fundación Camino Vital

- 2 abr
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El“Plan Escudo Fronterizo” en Chile, que contempla la construcción de zanjas, muros de gran escala, vigilancia tecnológica avanzada y un mayor despliegue militar en la frontera norte, corresponde a una tendencia hacia un enfoque de control y contención de la política migratoria.
Sin embargo, la evidencia es consistente: las infraestructuras físicas no detienen la migración irregular sino que la reconfiguran. En ausencia de vías seguras y regulares, las personas migrantes tienden a recurrir a rutas cada vez más riesgosas, lo que incrementa su exposición a situaciones de alta vulnerabilidad (OIM, 2024). En otras palabras, la construcción de zanjas puede usarse para buscar réditos políticos, pero no soluciona el problema de las redes transnacionales de tráfico de personas ni modifica los factores estructurales que impulsan la migración. El resultado no es la reducción del fenómeno sino su empeoramiento.
La discusión no es únicamente política o técnica, sino también ética. Una gestión migratoria efectiva requiere enfoques integrales basados en un entendimiento más humano de la complejidad de la situación, en el respeto de los derechos humanos, en la cooperación entre países y la implementación de mecanismos de regularización, más allá de la contención física.
Desde la Fundación Camino Vital, haciendo un guiño a la canción de Jorge Drexler Los puentes, le cantamos a buscar soluciones conjuntas, porque las sociedades enfrentan mejor sus desafíos cuando construyen conexiones en lugar de profundizar divisiones.


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